XI Media Maraton de Montaña de Jarandilla.
A las 10H se dio la salida de ésta carrera con casi 600 corredores inscritos. Antes de la salida pude comprobar el despliegue de medios empleados en la misma; muchísima guardia civil, seprona, proteccion civil , voluntarios, etc… Un 10 en organización. Fantástico.
Bueno, durante 4K el recorrido serpenteaba con contínuos toboganes fuertes por dentro del pueblo hasta que nos sacan a la primera pista. En el km. 6 empieza la parte más técnica con una ascensión fuerte de 2K en las que el firme está resbaladizo y suelto por la lluvia de la noche anterior. Durante éste tiempo el corazón se me sale por la boca y tengo mi primera torcedura de tobillo. Veo a los primeros corredores que empiezan a caminar. Aguanto hasta coronar y el terreno, aunque siempre subiendo, se hace mas llevadero. Recupero pulsaciones e intento dosificarme ya que me empiezo a dar cuenta de lo que es una carrera de montaña y que nada tiene que ver con lo que había hecho hasta ahora (contínuos cambios de ritmo, el suelo, etc…).
Veo carteles en los árboles advirtiendo "A 20 metros bajada peligrosa" y……jode, jode que me matoooo !!! De milagro no bajo rodando. Cruzamos una carretera y ….veo el Mortirolo (Extremeño claro); una pista medio asfaltada que se oculta entre las nubes bajas con un desnivel muy fuerte. Aprieto los dientes y por mucho que intento correr apenas me muevo del sitio. De cada zancada yo creo que avanzo 30 cms. Veo corredores que andan y en varios momentos se me pasa por la cabeza (que es muy lícito, claro está) pero es que me conozco y sé que psicológicamente para mí eso es fatal, así que intento no parar. Me meto entre las nubes, se me hace interminable aunque finalmente veo que corona y puedo recuperar un poco el pulso pues marca 190 pulsaciones.
Encamino la última subida hasta el Guijo de Santa Bárbara y las primeras cuestas son más benévolas. A medida que ascendemos la inclinación se incrementa notablemente. El último km. se hace realmente duro pero pienso en los últimos 4 K que son todos de bajada hasta Jarandilla. En éste último tramo empiezo a sufrir; los gemelos empiezan a darme pinchazos y en cualquier momento espero lo peor. Llego arriba y veo la luz (por decir algo porque había niebla y estaba empezando a lloviznar). Enfilo carretera abajo y a medida que pasan los metros me embalo; miro el pulsómetro y estoy bajando en 3:40. Es en éste momento cuando me asalta el pánico; carretera mojada, gran desnivel, hojas de árboles por todos lados y yo con unas zancadas de mucho cuidado, 17K en las piernas y me tiemblan hasta los mofletes a cada paso: Resultado, casi leche segura, pero por suerte no ocurrió. Lo que sí ocurrió es que jamás había bajado tantos K en tan poco tiempo y con tanta inclinación, y lo que yo pensé que me vendría genial, resultó un verdadero calvario para músculos y articulaciones.
El caso es que llego a meta el 111 de mi categoría en 1:39:03 con una media de 4:41 m/km.
Como curiosidad, durante toda la carrera es una constante el que te pasen corredores y luego les pases. Me pareció extraño. Debe ser que cada uno vamos mejor en un terreno.
De nuevo resaltar la organización y lo que aprendí en ésta mi primera media maratón de montaña.
Triwibily

